Me acabo de dar cuenta que de todas las entradas que llevo escritas, en ninguna me he parado a reflexionar acerca de qué supone para mi enseñar o de qué clase de profesora quiero llegar a ser.
Pues bien, quiero ser una buena profesora, una de esas que tienen paciencia, que saben dar la materia de forma amena,activa, haciendo que se interesen por ella y no por ello aprendan menos. Porque para mi la enseñanza no es sólo un arte, también requiere trabajo duro por parte del profesor para poder llegar a conocer cuál es la mejor forma de educar a tus alumnos tanto en valores, como en conocimientos y formas de desenvolverse en la vida diaria. Es un proceso largo, que requiere paciencia e involucración tanto por parte del educando como del educador ya que considero que aprender no es sólo una tarea del alumno, es decir, el aprendizaje es el resultado de la enseñanza. Pero en este aprendizaje tanto el profesor como el alumno salen beneficiados porque ambos aprenden, algo que mucha gente ignora.
No hay comentarios:
Publicar un comentario